
No me digan que no...
Y no me refiero a los hipopótamos, esos son padre e hijo. Entre el búho y la oveja claramente no hay onda.
El bolivianito pone cara de yo no fuí, pero quien puede resistirse a esas curvas.
Lean dice que le dá a la oveja, pero para mi de noche mientras dormimos, vuelan lunares por toda la casa.
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